Mostrando entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas

25 diciembre, 2012

"El Cuerpo": Suspense en estado puro e impactante giro final

Resultan contadas las ocasiones en las que uno sale del cine con la sensación de haber visto algo que le haya marcado de verdad . Y más aún si el género de la película que acaba de ver es el thriller policiaco. Han sido tantos los intentos que a lo largo de los años se han sucedido en este género, buscando siempre impactar al espectador, que hoy en día resulta casi imposible sorprenderse ya por nada. Sin embargo, la sensación que este bloguero místico tuvo tras el visionado de esta película le hizo recordar otros tiempos, quizá aquella añorada década de los 90, cuando aún el cine poseía la capacidad de sorprender y nuevas y gratificantes historias podían verse cada semana en una pantalla grande.


"El Cuerpo", la ópera prima del debutante Oriol Paulo, contaba de por sí con todos los ingredientes que una buena historia policiaca siempre había de tener: un par de policías, un sospechoso, una extraña desaparición, un cadáver... Elementos que parecían indicarnos que las próximas dos horas iban a ser cuanto menos entretenidas. Paulo ya se había dado a conocer en España por haber elaborado el libreto de "Los ojos de Julia" y éste era un motivo más para pensar que, al igual que sucediese en aquella ocasión, el resultado final nos iba a dejar cuanto menos satisfechos.  Sin embargo, nada más comenzar la cinta, comprendemos que algo aquí ya resulta diferente. Aquellos elementos propios del cine policiaco se encuentran mezclados de un modo tan atípico, que no tardaremos en comprender que a los espectadores nos acaban de arrebatar las riendas de la historia. Aquí estas riendas se encuentran en manos del director y va a ser él y sólo él el que tenga en todo momento el absoluto control de las mismas. El espectador, por muy versado que se encuentre en este tipo de cine, tan sólo podrá adoptar el rol de invitado, de un agente externo que no tendrá más opción que dejarse llevar por aquello que a partir de ese momento se le va a comenzar a contar. Y es que son tantos los giros a los que se le va a someter a partir de ese instante que cualquier intento por adelantar los acontecimientos venideros se convertirá simplemente en un esfuerzo valdío.

Y ésa es sin duda la gran genialidad de "El Cuerpo". En un momento histórico en el cual el espectador difícilmente se asombra ya por nada, Oriol Paulo consigue subirlo a una montaña rusa de giros inesperados y sorpresas constantes. El fantástico comienzo de la cinta, con un arranque ya en pleno clímax, no complica el desarrollo posterior de una narración que consigue mantenerse allí arriba durante sus casi dos horas de duración.

Puede que encontremos algunos estereotipos demasiado tratados en este tipo de películas, como aquella lluvia incesante que nos acompañará durante casi todo el metraje, puede que algunos aspectos no terminen de encajar del todo una vez se conozca la obra al completo, pero no por ello se desvirtuará un ápice ese asfixiante clima conseguido en la cinta (ayudado en gran parte por una excelente banda sonora), ni hará perder fuerza a una historia que cada minuto conseguirá atraparnos más en nuestras respectivas butacas.

"El cuerpo" rezuma intriga en cada uno de sus fotogramas. Es supense en estado puro. La primera película de Oriol Paulo no necesita recurrir a efectos de sonido ni a sustos enlatados para mantener en todo momento la atención del espectador. El excelente trabajo de Paulo como guionista da como resultado unos personajes elaborados, con múltiples aristas, que adquieren aún mayor fuerza gracias al buen trabajo de sus cuatro actores principales (atención a Hugo Silva), así como del del resto de intérpretes secundarios.

El soberbio e impactante giro final no sólo subirá unos cuantos enteros la valoración final de toda la cinta, sino que además promete ser de aquellos que seguiremos recordando durante muchos muchos años.

¡Bravo, Oriol Paulo! Esto era justo lo que necesitábamos.


"eXtrenos" también recomienda: "Django desencadenado". Puedes leer la crítica de esta película en el siguiente enlace: http://cultura.travelarte.com/cine/2895-django-desencadenado-2012-de-quentin-tarantino


Místico
25/12/2012

27 abril, 2011

"Scream 4": Inteligente y sin complejos

Resulta más que evidente que pasados once años del final de una saga, cuando el público para el que fue concebida ha crecido y los intereses de la generación adolescente reinante han cambiado ostensiblemente, el simple hecho de devolverla a la actualidad resulta un gesto ciertamente loable.


Que "Scream 4" lo iba a tener difícil era algo que ya sabíamos y no sólo porque su público potencial, el mismo que deboraba la serie a finales de los años 90, comenzaba ya a peinar canas, sino muy especialmente porque contaba con un enemigo bastante más temible que el mismísimo Ghostface, un enemigo al que las anteriores entregas apenas tuvieron que hacer frente, pero que ésta se iba a encontrar de bruces y más crecido que nunca: la piratería en internet.

Difícil punto de partida y dos valientes de nombre Wes Craven y Kevin Williamson que se unían para dar continuidad a una saga mítica que se había hecho esperar algo más de una década. Y quizá lo más valioso de todo, lo que convertía a "Scream 4" en merecedora de todas las atenciones, no sólo era el haber recuperado al guionista original de la misma (ahora también metido en labores de producción), sino muy especialmente el reunir de nuevo a ese trio de actores sin los cuales esta continuación no tendría ya ningún sentido. Mucho se habló de las dificultades para dicho reencuentro, de las negativas de Neve Campbell a encarnar de nuevo el personaje de Sidney Presscott o de lo delicado de reunir a Courtney Cox y David Arquette tras su reciente divorcio, pero tras muchos meses de negociaciones, Craven y Williamson lo habían consiguido de nuevo: "Scream 4" contaría en 2011 con ese trío de ases que tanto carisma supieron imprimirle a la franquicia entera. Neve Campbell, Courtney Cox y David Arquette volvían a convertirse en Sidney Prescott, Gale Weathers y Dewey Riley y se erigían como los primeros espadas de una nueva entrega que ya no sabría sobrevivir sin ellos.

Visto este nuevo título, sólo de una cosa podemos estar seguros. Los fans de esta saga, aquellos jóvenes "noventeros" que deboraban palomitas al tiempo que Ghostface pasaba por cuchillo a todas sus víctimas quedarán más que encantados. Y es que "Scream 4" no sólo no ha perdido ni un ápice de ese estilo irónico, socarrón y autocrítico que otrora le caracterizase (quizá incluso más acusado en esta cuarta cinta), sino que mejora y en mucho a una tercera parte en la que se echó tremendamente en falta al bueno de Kevin Williamson. La trama se sostiene, los personajes mantienen su frescura y la vuelta de Ghostface (algo de por sí complicado de justificar) queda resuelta de un modo ciertamente brillante.

Una cinta que no pierde de vista que su momento de esplendor ya pasó, pero que posée la inteligencia suficiente para, lejos de acomplejarse por ello, utilizar este hecho en su mismo guión. Y es que Ghostface tiene que aprender a renovarse, a vivir en tiempos de móviles, videoblogs, redes sociales y acosos por internet. Ahora ya no lo tiene tan fácil como años atrás cuando asustaba a sus víctimas con una simple llamada teléfónica. Ahora son otros tiempos, ahora existen dos generaciones de "jóvenes" y es posible que Ghostface no atrape a los veinteañeros del siglo XXI, pero a aquellos que pasamos ya de la treintena nos tiene el corazón absolutamente ganado. Es una cuestión romántica...

¿Cuál es tu película de terror favorita?

Místico
26/04/2011

05 febrero, 2011

"Más allá de la vida": Un nuevo aprobado para el genio de Eastwood

El talento de Clint Eastwood tras la cámara no es algo que el director tenga ya que demostrar a estas alturas de su carrera. Sin embargo, tras el anuncio de su definitiva retirada del mundo de la interpretación, sus películas puede que ahora sean vistas con un mayor ojo crítico de lo que otrora lo fueran, convirtiéndose este título en el enésimo capítulo de una constante evaluación.

"Más allá de la vida" no es una de sus mejores películas, puede que con el paso de los años ni siquiera sea de las más recordadas, pero que este californiano sabe lo que hace cuando se pone al frente de un proyecto, eso es algo de lo que aquí vuelve a dejarnos, una vez más, verdadera y absoluta constancia.

Tras un espectacular arranque, bastante inusual en películas de este direct
or (merecedor de una nominación al Oscar a los mejores efectos especiales), Eastwood nos sumerge en un océano de personajes, de sentimientos y reflexiones en las que sabe manejarse como auténtico pez en el agua.

"Más allá de la vida" podría resultar un título un tanto engañoso. Y es que en esta cinta lo sobrenatural, aquello que se insinúa como uno de los principales atractivos de la misma, queda relegado a un mero marco contextual en el que se envuelven los principales personajes de esta triple trama. A cambio de ello, a cambio de imágenes del más allá, fenómenos esotéricos o efectos oníricos, Eatwood nos regala un complejo entramado de sentimientos en estado puro y nos desnuda unos personajes con mucho más que decir en esta vida que en cualquiera de las venideras.

Puede que la estruct
ura de tres historias independientes (unidas en una secuencia concreta para dar un sentido de unidad a toda la trama) sea un recurso ya demasiado utilizado por otros directores, puede que los actores de esta película, pese a su innegable corrección artística, no despierten tampoco grandes pasiones, pero el tratamiento de toda la cinta en su conjunto, el cuidado ritmo, el sabio manejo de la cámara, unido a un correcto guión y su fino ojo en los aspectos más técnicos convierten "Más allá de la vida" en el enésimo ejemplo de que Clint Eastwood es y seguirá siendo un director de absoluta referencia en el panorama actual.

Místico
05/02/2011

31 octubre, 2010

"La red social": El fallido oportunismo de David Fincher

Que la historia que nos cuenta David Fincher en "La red social" resulta ser interesante es algo de por sí innegable. Y es que la historia de cómo un puñado de pipiolos (gracias a su envidiable habilidad informática y unas ciertas dosis de talento) consiguen hacerse con uno de los imperios más grandes de todo el planeta, es difícil que pase indiferente a casi nadie. Y lo es aún más cuando dicho proyecto no sólo ha conseguido revulucionar el mundo empresarial de nuestro siglo XXI sino (y esto nos afecta a todos en una mayor o menor medida) ha transformado especialmente la concepción que hasta ahora teníamos de nuestro propio ámbito social.

Tratando este tema
David Fincher apuesta sobre seguro. Tal vez sea por esta razón por la que "La red social" se limita a la narración dura de los hechos, gran parte de ellos producidos en torno a los litigios que envolvieron una idea tasada en 25.ooo millones de dólares, y deja de lado con ello ese talento que en la década de los 90 le encumbró como uno de los directores más prometedores de finales de nuestro siglo.

La última obra de
David Fincher puede presumir de muchas cosas, entre otras haber sido la primera gran producción en subirse al carro de las redes sociales, pero difícilmente pararía el corte de no estar tan de moda el mismo tema a tratar. Y es que "La red social" carece de sentimiento, de emoción, de intención, resulta casi huérfana de espíritu. Asistir a su proyección es leer la biografía de Mark Zuckerberg en las páginas de Wikipedia. Es posible que parte de la culpa no la tenga siquira Fincher. Puede que, simplemente, esta historia no de para más. Su interés es innegable, pero fuera del morbo que produce asistir en directo a las cuchilladas por la espalda que se propinan un puñado de jóvenes estudiantes (especialmente cuando la fortuna que empiezan a manejar se pierde en un océano de ceros) no parece haber mucha más historia que contar.

Y pese a todo, si en esta cinta no leyésemos el nombre de
David Fincher en los títulos de crédito, la propuesta en cuestión sería incluso suficiente, pero cuando tras la cámara se encuentra el director de "Seven" o "El club de la lucha" quedarse con esta sensación al final de la película resulta ciertamente imperdonable.

Místico

31/10/2010

26 octubre, 2010

"Paranormal Activity 2": Desgastando un formato

Creo que una vez se ha asistido a la proyección de "Paranormal Activity 2" no sería difícil afirmar, casi sin riesgo a equivocarse, que la fórmula de "falso documental" aplicada al cine de terror (y eso pese a su corta existencia) está ya más que agotada. O al menos lo está cuando no se disponen de más recursos que los ya sobradamente conocidos en detrimento de un guión casi inexistente.

Es posible que títulos como "
Holocausto canibal" o "El proyecto de la bruja de Blair" funcionasen en su día consiguiendo engañar al espectador respecto a la veracidad de las imágenes que les estaban mostrando, del mismo modo que aún hoy algunos vídeos de youtube baten records de visitas jugando con esa ambigüedad que tan buenos resultados ha dado en la era de internet. Sin embargo, cuando hablamos de un título como éste, de una segunda parte donde resulta cuanto menos ingénuo pretender que el espectador comulgue con aquello que se le está mostrando, la batalla a priori está ya totalmente perdida.

Quizá lo más grave de todo, sea que "
Paranormal Activity 2" no parece ser muy consciente de ello, o dicho de otro modo, en su intento por construir una engañosa realidad deja de lado los recursos más básicos para hacer de su historia una propuesta interesante y nos regala a cambio una hora y media de vídeos caseros (más propios de una reunión familiar) en los que, salvando un par de momentos, apenas nunca sucede nada. Y es que mucho tendría que aprender Kip Williams de Jaume Balagueró y Paco Plaza respecto a cómo rodar una secuela cuando se trabaja con de este tipo de cine...

A su favor siempre podremos decir que "
Paranormal Activity 2" aporta nuevos datos a aquello que vimos en la primera parte, que se erige como precuela y secuela al mismo tiempo de una historia (la primera) quizá algo más talentosa.

Pero claro, esto por sí solo no parece ya suficiente...


Místico

26/10/2010

12 octubre, 2010

Rodrigo Cortés responde a "eXtrenos"

Uno de los hechos más curiosos que se pueden dar al escribir la crítica de una cinta (ya sea ésta buena o mala), es que la misma llegue a ser leída por el último responsable de la película a tratar. Hoy, gracias a la red social Twitter, ese hecho ya no resulta tan improbable.

¿Por qué digo esto? La respuesta es sencilla. Hace apenas tres días publicaba en este blog la esperada crítica de ""Buried (enterrado)". Hoy, "eXtrenos" ha amanecido con la respuesta de Rodrigo Cortés (director de la cinta) al post publicado el sábado.

Desde "
eXtrenos", agradecer a Hector Aguilar el haber dado a conocer este blog y, cómo no, a Rodrigo Cortés por la buena acogida que le ha dado a esta crítica.

Todo un honor sin duda para "eXtrenos".














Místico
12/10/2010

09 octubre, 2010

"Buried (enterrado)": Un riesgo más que acertado

Ubicar a unos cuantos personajes en una misma localización y desarrollar toda la trama de una cinta en torno a ella no es algo en absoluto novedoso. Alfred Hitchcock ya nos demostró que cuando existen cosas que contar, lo de menos son los escenarios. Lo hizo en "Naufragos", cuando situaba a todos sus personajes en el interior de una pequeña balsa y años después volvería a repetirlo en "La soga", donde los protagonistas del film jamás abandonaban el interior de una misma habitación. La fórmula nunca despareció del todo y ya unas cuantas décadas más tarde, Vicenzo Natali volvería a repetirla en su recordada "Cube"; en esta ocasión era algo tan sencillo como un cubo el que marcaba los límites espaciales dentro de los cuales habrían de moverse los protagonistas de la historia. Sin embargo, lo que Rodrigo Cortés ha conseguido con "Buried (Enterrado)" supone la última vuelta de tuerca a esta fórmula clásica, una fórmula de resultado tan brillante como sin duda efectista, el "más difícil todavía" al desarrollar una trama de hora y media de duración en torno a un único personaje en plano (son varios los que se encuentran fuera de él) y en un espacio tan limitado como las reducidas dimensiones de un macabro ataud.

El reto era mayúsculo, sin embargo Rodrigo Cortés consigue salvarlo con cierta maestría manteniendo en todo momento el buen pulso y el correcto ritmo de una cinta que apenas muestra concesiones. Un Cortés al que no le tiembla el pulso a la hora de desarrollar una trama ciertamente arriesgada y que encuentra en su valiente arranque (un plano negro de casi un minuto de duración) la mejor presentación de esa envidiable valentía.

Un metraje destinado a romper la desidia de esos títulos que en los últimos años inundan nuestra cartelera, de una clara vocación "hitchcockiana" (prueba de ellos sus créditos iniciales) pero que, no obstante, comprende según avanza en su historia que tant
as limitaciones han de ser en cierto modo limadas; suavizadas si se quiere evitar al menos que el desarrollo de la misma no se termine convirtiendo en un despropósito de altas aspiraciones. Lo vemos en ese ataud cuyas dimensiones parecen ir en aumento según avanzan los minutos de metraje, lo vemos también en esos personajes secundarios que van cobrando cada vez un mayor protagonismo con el fin de no simplificar en exceso una historia que podría ser carne de un brillante cortometraje. Y es que Quentin Tarantino ya nos demostró en "Kill Bill" que era posible contar una historia similar pero sin teléfonos móviles y mantener el interés del espectador al menos durante unos cuantos minutos de metraje.

"Buried (Enterrado)" maneja así mismo y no con poca maestría los miedos que inundan el subconsciente de cualquier ser humano (el miedo a ser enterrado vivo), y los lleva al terreno más actual de una Irak en contínua guerra, de un país donde el terrorismo se erige como la principal arma para asustar a unos ciudadanos civiles pasivos en cierto modo a las atrocidades de la contienda. Y todo ello apoyado por el buen trabajo de Ryan Reynolds, un actor que no sólo servirá de excelente reclamo en el mercado anglosajón (a la vista el record en número de copias que la cinta ha batido en Estados Unidos), sino que muy especialmente y gracias al sobreesfuerzo que realiza en la misma, se convierte en otro gran responsable de que "Buried (enterrado)" sea una de esas cintas que consigamos recordar varias semanas después de su estreno.

Ciertamente recomendable.

Místico

09/10/2010

27 septiembre, 2010

"El americano": Cuando George Clooney no es suficiente

Que George Clooney es de por sí un excelente reclamo a la hora de vender cualquier película es algo conocido por todos desde hace ya unos cuantos años. Quizá sea por esta razón que cuando un título como "El americano" llega a los cines, no resulta extraño encontrarse con una sala repleta de espectadores. Sin embargo son cada vez más las ocasiones en las que uno empieza a arrepentirse de haberlo hecho a los pocos minutos de comenzar el metraje.

"El americano", un título basado en la novela de Martin Booth, quizá sea uno de esas historias que funciona a las mil maravillas cuando se plasma en las páginas de un libro, pero que muy por el contrario llevada a la gran pantalla termina chirriando por todas partes. Y lo hace porque en el cine hay poco lugar para las reflexiones de los personajes, porque es difícil comprender lo que un actor está sintiendo o pensando cuando durante minutos de metraje tan sólo le vemos caminar por las bellas calles de una desconocida Italia. Y es que de las dos horas de duración de esta película, casi la mitad están dedicadas a un Clooney silencioso, a un Clooney extraño, misterioso y gris del que apenas tenemos más que un par de pinceladas.

Es por esta razón que la película se nos antoja lenta, ralentizada en ocasiones hasta el extremo, llena de personajes sin construir o historias secundarias que aportan poco o nada a aquello que se nos está narrando. A cambio de esto, Anton Corbijn termina regalándonos unas bellísimas imágenes de la Italia más rural, y se vale para ello de una excelente fotografía, no suficiente para salvar el conjunto de todo el metraje.

Otro de esos títulos que demuestran que una "cara bonita" no es suficiente para levantar una película en su totalidad.


Místico

27/09/2010

08 septiembre, 2010

"Lope": De poetas, pasiones y buen cine

Acercar al público del siglo XXI la figura del controvertido e imprescindible Lope de Vega. Puede que ésta fuese la intención primera con la que se construyó esta película. Puede que la propia vida de esta literato revolucionario se prestase como ninguna otra a convertirse en carne de guión para una superproducción española, una de ésas que tanto prestigio parecen querer darle a un industria también en crisis... Y tal vez por eso "Lope" cumple con creces las expectativas que ya desde hacía un tiempo teníamos depositadas en ella, no sólo por servir de fiel reflejo del papel que la política, la sociedad, y sobre todo el teatro jugaban en una España del siglo XVI tan "de oro" como maloliente, sino que además consigue sorprendernos con un guión sólido, unos personajes bien construídos, una estructura consistente y un ritmo totalmente acertado que camufla un arranque flojo y más débil en su interés.

Que "Lope" contaba con un presupuesto millonario que facilitaba en gran medida el soberbio trabajo de vestuario o dirección artística, era algo con lo que ya contábamos, que el casting de esta cinta aseguraba una cierta calidad interpretativa, también. Sin embargo nunca está de más agradecer esa credibilidad dada a los personajes por parte del triángulo protagonista (unos Alberto Ammann, Pilar López de Ayala y Leonor Watling en estado de gracia), como tampoco lo está reconocer el excelente trabajo de unos personajes secundarios que sólo en manos de Luis Tosar o Juan Diego podrían resultar tan convincentes. Y destacan además en una asignatura en la que la mayoría de los actores mediocres suelen suspender; hablo de esos encuadres cercanos, de esos planos cortos tan difíciles de sostener cuando no se dispone del suficiente talento, unos planos que aquí, en manos de Andrucha Waddington, se convierten en un canal perfecto para acercanos al alma de cada personaje.

Todo un ejercicio didáctico (no carente de alguna que otra licencia artística) y un ejemplo del buen hacer en esto del cine, es lo que resulta del visionado de "Lope", una película que a buen seguro tendrá mucho que decir en la próxima ceremonia de los premios Goya.

"Extrenos" también recomienda: "Lope", la novela (Verónica Fernández)

Místico

08/09/2010

06 septiembre, 2010

"Conocerá al hombre de tus sueños": Una promesa sin fundamento

"Conocerás al hombre de tus sueños". Con una frase tan alentadora como ésta, el propio Allen parece anticiparnos, de forma totalmente involuntaria, que aquello que vamos a ver tras sentarnos en la butaca resulta tan ilusorio y vacío como toda la frase en sí. Y es que, como diría algún que otro personaje de esta cinta, en ocasiones una ilusión funciona mejor que cualquier medicamento. Lo mismo podría decirse de toda esta cinta, cuyo reparto principal y la firma del director que se encuentra tras la cámara, funciona de cara al espectador mucho mejor de lo que lo hace su propio guión. Una comedia ligera, de personajes interesantes pero tramas en cierto modo vacías, componen un guión inconcluso que no parece erigirse como argumento suficiente para considerar esta cinta una referencia en la filmografía de Allen.

Problemas de pareja, relaciones extraconyugales, personajes extremos... Nada nuevo en la carrera del director neoyorquino. Y es que quizá la principal "novedad" que encontramos en esta cinta sea la confirmación de esa actual falta de destreza a la hora de enfocar las diferentes tramas, una carencia que ya empezaba a manifestarse en otros títulos recientes del director de "
Annie Hall".

Es posible que la firma Allen ya se haya desgastado. Es posible que las historias que ahora nos cuenta, simplemente, ya no nos interesen como otrora lo hacían... o es posible que empecemos a cansarnos de ese esfuerzo por vernos reflejados una y otra vez en cada una de sus tramas y personajes. Sea de un modo u otro, el caso es que "
Conocerás al hombre de tus sueños" apenas consigue sacarnos un par de sonrisas y muy pocos o ningún momento de reflexión.

En su apartado actoral, tan importante en cualquier película de
Woody Allen, sólo Gemma Jones (en la piel de aquella mujer de avanzada edad que cree a pies juntillas lo que una quiromante estafadora le cuenta según le viene en gana) parece dar la talla en un elenco plagado de estrellas, estrellas que aquí más que nunca brillan mucho más de lo que lucen.

Místico

07/09/2010

15 junio, 2010

"Rabia": Un aprobado sin más aspiraciones

Avalada por su exitosa presentación en el Festival de Málaga, respaldada por un joven director de nombre Sebastián Cordero que ya cosechara excelentes críticas con su ópera prima "Ratas, ratones, rateros", así como por un peso pesado de la industria cinematográfica de nombre Guillermo del Toro en labores de producción, se presentaba hace un par de semanas esta cinta de nombre "Rabia" que adaptaba la novela homónima del argentino Sergio Bizzio y que contaba entre sus filas con la incombustible Concha Velasco, toda una estrella lo suficientemente consolidada como para hacer de esta película una propuesta si cabe aún más atractiva.

Sin embargo todos estos ingredientes no han parecido suficientes para convertir el tercer largo de Cordero en una obra redonda. Y es que lo que encontramos en "Rabia" tan sólo es una película interesante de buena factura y correcto trabajo actoral pero débil en la resolución de cada uno de sus planteamientos.

Son varios los motivos por los que la cinta apenas supera ese aprobado mediocre. Una calificación que, como digo, no consiguen salvar ni la buena labor de sus actores (tanto protagonistas como secundarios) ni su más que loable trabajo de fotografía.

Puede que su ritmo (en ocasiones desfavorable a la propia historia en sí), su "por momentos" falta de credibilidad o muy especialmente aquellos cabos sueltos que no se terminan de atar en algunas de sus historias secundarias (consecuencia tal vez de un extremo trabajo de postproducción) tengan algo que ver en esa valoración general de toda la cinta, pero lo que sí es cierto es que "Rabia", pese a su buen planteamiento, termina quedándose a medias en muchos de sus aspectos narrativos.

Una verdadera lástima cuando, en películas cómo ésta, son tantos los puntos a favor que a priori presentaba toda la cinta...

Místico
15/06/2010

03 junio, 2010

"Un ciudadano ejemplar": Demasiadas pretensiones

"Un ciudadano ejemplar" podría consolidarse como la perfecta crítica a un sistema judicial que no funciona, como una reflexión ciertamente polémica sobre las deficiencias de un sistema que en muchos momentos no convence a casi nadie. Y el tema no sólo resulta interesante y atrayente, sino que además, envuelto en un film con buena factura podría convertirse en la mejor de las recomendaciones de cara a una cartelera en cierto modo deficiente.

Sin embargo, "
Un ciudadano ejemplar" apenas posee nada de todo esto. Un buen planteamiento y un correcto desarrollo en sus compases iniciales, no parecen suficientes para sostener el enorme despropósito en el que termina convirtiéndose toda la cinta. Un título de acción como tantos otros, protagonizado por un encasillado Gerald Buttler, que se edifica en torno a unas pretensiones que quiza le vayan algo grandes. Y todo ello pese a que la película entretiene y sorprende a partes iguales, pese a que sabe mantener el interés gracias a un guión poco previsible cuyo trepidante ritmo nos atrapa en la butaca como sólo las películas de este género saben hacerlo...

Látima que nada de todo esto consiga paliar la impresión que de la misma nos queda a la salida de la sala: la de que esta historia, prometedora e interesante en un primera instancia, se le termina escapando de las manos a un F. Gary Gray mucho más ducho en la creación de vídeos musicales.

Otro de esos títulos para ver y olvidar... Y ya van unos cuantos.


Místico

03/06/2010

21 mayo, 2010

"Two lovers": A medio gas

Ciertamente "Two lovers" resulta ser una película de tantas, posiblemente porque las pretensiones de esta cinta (si es que alguna vez las tuvo) apenas consiguen arañar un cierto interés por una historia quizá demasiado conocida: la de un triángulo amoroso condenado desde su concepción a vagar por caminos del inevitable sufrimiento. Y no es que lo que nos cuente la obra de James Gray carezca de interés, sino más bien porque el tratamiento en sí de toda esta historia apenas consigue sacar provecho de lo que podría haber sido una cinta como ésta.

Ciertamente las relaciones que se establecen entre los personajes de este metraje podrían habernos regalado una gran película, porque "Two lovers" posee el gran logro de identificar al espectador con las situaciones que en la misma se desarrollan, sin embargo este título apenas logra ahondar en un guión potencialmente interesante pero que se antoja en algunos momentos vacío y casi superficial.

Interesante el trabajo de
Joaquin Phoenix, que carga sobre su espalda el peso absoluto de este título, carne de un personaje complejo y con un importante número de conflictos internos. Interesante pero limitado el personaje de Gwyneth Paltrow, encarnando esa "tentación que vive arriba" que supone la mecha sobre la que se prenderá la vida del atormentado protagonista y curiosa y agradecida la presencia de Isabella Rossellini, una actriz que poco se ha dejado ver en el cine de estos últimos años.

Una cinta apta para la reflexión pero algo limitada en cada una de sus pretensiones (repito, si es que alguna vez las tuvo).


Místico

22/05/2010

24 abril, 2010

"Furia de Titanes": Superando las expectativas

Cuando uno se dispone a visionar un remake americano producido con el único fin de amasar grandes cantidades de dinero, los prejuicios que a priori podría presentar sobre la cinta se antojan muchos y sin duda importantes. Sin embargo, existen ocasiones en las que la propuesta en cuestión resulta cuanto menos digna, bien porque presenta un nuevo enfoque a la versión que ya antes conocíamos (en esta ocasión el clásico de 1981) o bien porque se trata de un nuevo producto que sabe beneficiarse de los avances que el cine ha experimentado en estos nuevos tiempos. Hace unos días acudí a las salas a ver con cierto retraso "Furia de Titanes" y creo que salí con esta impresión de la misma.

No voy a negar que esta nueva versión del clásico de los ochenta presenta un importante número de factores dignos cuanto menos de olvidar, empezando por un Sam Worthington absolutamente inexpresivo, cuyo único registro se mantiene inalterable independientemente de la secuencia que se encuentre rodando. Y es que el rostro del protagonista de "Avatar" se presenta impertérrito ya esté en mitad de una lucha, "llorando" la muerte de la mujer que ama o celebrando su victoria ante el temido Kraken. Podríamos continuar con lo desdibujado de algunos personajes, como aquella pareja "cómica" de compañeros de viaje de Perseo a los que apenas vemos más tarde en unos contados planos, así como una incorrecta distribución temporal que se consolida en un final demasiado precipitado, para nada en consonancia con el ritmo que presenta todo este metraje, pero de justicia resulta también destacar el interés que presenta toda la historia, la grandiosidad de sus efectos especiales, el potente reparto de secundarios donde encontramos nombres de la talla de Ralph Fiennes y Liam Neeson, el buen ritmo de la cinta (con escasos momentos de pérdida de interés), así como una acertada concepción por parte de Louis Leterrier de que en el cine de efectos digitales aún es posible explotar hasta la saciedad los mismos sin que ello conlleve un detrimento de la propia historia en sí.

Puede que su visionado en 2D ayudase a valorar de un modo más correcto la fuerza visual de esta cinta. Y es que, como ya pasase con la "Alicia" de Burton, el 3D insertado en postproducción termina consiguiendo el efecto contrario. O puede que, simplemente, en ocasiones uno disfrute con propuestas como ésta: historias fantásticas y mundos mágicos donde poder olvidar los problemas más propios de nuestro día a día.

Místico
24/04/2010

20 abril, 2010

"Alicia en el país de las maravillas": El más bello patinazo de Tim Burton

Ciertamente el espectáculo visual que nos brinda la nueva propuesta de Tim Burton resulta del todo innegable. La belleza de mucho de sus planos, la espectacularidad de las composiciones oníricas que nos regala la nueva adaptación del cuento de Lewis Carroll resulta digna de innumerables elogios. Sin embargo, yo concibo el cine como el conjunto de muchos elementos, de diversos factores que en su conjunto engrandecen una obra cinematográfica. En el aspecto visual "Alicia en el país de las maravillas" merecería un sobresaliente "Cum Laude". En el resto de factores, muy por el contrario, suspendería estrepitosamente.

Existen secuencias brillantes, como aquella en la que, a punto de ser descubierto, somos testigos de la tremenda angustia que atraviesa un entrañable "sapo ladrón". Existen personajes altamente interesantes, como el que encarna una Helena Bonham Carter que se erige desde el principio como el más interesante de toda la propuesta, pero resulta difícil pensar en este título sin caer una y otra vez en lo plano de los personajes, en la simpleza de su trama, en lo previsible de cada secuencia, en la falta de interés que va cobrando toda la historia a medida que avanza el minutero del reloj... Y es que tal vez esta historia ya la tengamos demasiado trillada, resulte demasiado conocida como para que ahora Tim Burton apenas nos muestre nada nuevo, y ello pese a estar hablando de una extraña "secuela", una innecesaria continuación que bien podría ir destinada para un público infantil. La Alicia de Burton es una Alicia adulta, pero apenas muestra diferencias con aquella que años atrás callese por el interior de una madriguera cuando su melena rubia apenas levantaba unos palmos del suelo.

No podría terminar este post sin hacer referencia a su decepcionante formato 3D, el cual, incorporado directamente en postproducción, resta tremenda calidad a una cinta nacida con pretensiones de espectacularidad. Una técnica más barata que la que emplease James Cameron en su taquillera "Avatar", pero que no hace más que oscurecer muchas de sus bellas escenas, al tiempo que muestra un efecto tridimensional muy poco logrado en otras tantas de ellas.

Una película que podría hacer las delicias de los más pequeños de la casa, pero que poco parece aportarnos a los que dejamos ya atrás los años de pubertad... A menos que seamos de los que se conforman con la espectacularidad de muchas de sus imágenes, o seamos tan incondicionales de Burton que podamos perdonarle patinazos como éste... Bello, espectacular, pero grandísimo patinazo.

Místico
20/04/2010

14 abril, 2010

"La isla interior": Un brillante trabajo actoral

No en pocas ocasiones se ha hablado del cine español como aquel que durante años supo sostenerse gracias a la sabia interpretación de sus actores; talentosos artistas que encarnaban a los distintos personajes de un guión (no exento en la mayor parte de los casos de cierta carga de sentimentalismo) válido por sí mismo para sostener una historia que bien podríamos estar presenciando en las tablas de cualquier teatro. "La isla interior" podría ser un buen ejemplo de todo esto, un ejemplo de cómo el cine puede ser concebido sin artificios de ningún tipo, de como una cinta puede llegar a convencer con tan solo la mirada ahogada de uno de sus actores, de unos intérpretes dirigidos de un modo más que acertado por Dunia Ayaso y Félix Sabroso en una nueva incursión de los mismos en el siempre difícil género dramático. Y eso cuando se habla de un tema tan delicado como es la esquizofrenia y los efectos que la misma provoca en el interior de una familia rota, se antoja fundamental.

Son por tanto los actores los máximos responsables del resultado final de esta película: Una excelente Geraldine Chaplin que se encuentra con un papel bastante más largo que aquellos a los que nos tenía acostumbrados, un Alberto San Juan cuyo cambio de registro no muestra fisura alguna o una Candela Peña que borda de nuevo un personaje atormentado y falto de cariño como sólo ella sabe hacerlo.

"La isla interior" no peca de excesivo sentimentalismo, es una reflexión dura sobre los vacíos, carencias e inseguridades que arrastramos muchos seres humanos, unos vacíos que encuentran aquí su plena justificación en una enfermedad psíquica tan recurrente como posiblemente innecesaria. Su buen tratamiento y su correcto ritmo favorecen el desarrollo de una historia dura pero con ciertos guiños tragicómicos. No podía ser de otro modo llevando el sello de la casa "Ayaso-Sabroso"...

Místico
14/04/2010

29 marzo, 2010

"Millennium 3": Un título débil pero absolutamente necesario

Que la saga "Millennium" experimentó un cambio argumental a raiz de "Millennium 2: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina" era algo ya por todos bien conocido, que "Millennium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire" iba a continuar (esta vez de un modo más esclarecedor) la nueva corriente que la saga adoptó a partir del segundo de sus capítulos, era también algo esperado. Una nueva entrega bastante alejada ya del género policiaco (mucho más próxima al judicial) en torno al personaje de una Lisbeth Salander que se erige ya como todo un icono no sólo de la literatura moderna, sino muy posiblemente también del mundo cinematográfico (más aún a partir de los confirmados remakes que se encuentra ya preparando la todopoderosa industria norteamericana).

Es posible que la saga haya perdido parte del clima y el ritmo con los que tan brillantemente fue iniciada la misma, es posible también que la intriga que envolvía todas y cada una de las secuencias de "
Los hombres que no amaban a las mujeres" desapareciese para siempre con el segundo de los capítulos, pero esto no impide que esta tercera entrega se convierta en una cita absolutamente imprescindible, y no sólo porque la misma se hace necesaria para comprender toda la historia en su conjunto, sino especialmente porque gracias a ella conseguimos hacer justicia por fin al personaje de Lisbeth Salander, porque es ahora cuando empatizamos totalmente con una Salander sin velos, un personaje que nos fascinó desde su primera aparición y que no sólo se erige como absoluto protagonista de esta tercera entrega, sino que posee además la virtud de convertir al resto de personajes en meras comparsas tanto suyas como de su propia historia.

El mayor "pero" de este título quizá se encuentre en su propio ritmo: un ritmo lento que en ocasiones coquetea con el aburrimiento del espectador, sin embargo la contribución de esta cinta a toda la trilogía se convierte en algo verdaderamente indiscutible. "
Millennium 3" es por tanto una cita ineludible. No brillante, tal vez ni siquiera lograda, pero absolutamente necesaria para valorar en su conjunto la obra "completa" del genio de Stieg Larsson.

Místico
29/03/2010

20 marzo, 2010

"El mal ajeno": Mucho ruido y pocas nueces

Si algo se podría decir a priori de "El mal ajeno" es que Oskar Santos parecía tenerlo todo a su favor para regalarnos una película ciertamente interesante: producción a cargo de su amigo y antiguo compañero de facultad Alejandro Amenábar, guión de Daniel Sánchez Arévalo y dos actores carismáticos y estrellas de nuestro cine delante de la cámara (Eduardo Noriega y Belén Rueda). Sin embargo, lo que Santos nos ofrece con "El mal ajeno" dista mucho de todo eso. Su buen pulso y correcta factura terminan convirtiéndose sólo en el bello envoltorio tras el cual se esconde una historia hueca, de escaso interés y personajes poco definidos, algunos incluso (como el interpretado por Belén Rueda) totalmente prescindibles. Un thriller fantástico con altas aspiraciones que aburre más que inquieta y que se queda a medio camino a causa quizá de un guión débil y falto de interés. Y es que en algunos momentos de la cinta tenemos más la impresión de estar viendo un capítulo de la televisiva "Hospital Central" en su versión más fantástica que una producción cinematográfica avalada por grandes nombres de nuestro cine patrio.

Y todo ellos pese a que Santos deja constancia en diversos momentos de la cinta que talento al muchacho no le falta, bien sea través de la fuerza de algunos de sus complejos planos bien por el buen pulso de muchas de sus secuencias (apoyadas en muchos momentos por una acertada banda sonora). Una prueba clara de que es la propia historia la que finalmente termina dándole la espalda.

A sus actores poco hay que reprocharles (a excepción quizá de una Angie Cepeda mucho más curtida en series para la televisión que lleva a su espalda el peso de un personaje esencial a la hora de sacar importantes conclusiones). Eduardo Noriega se mantiene en los límites de lo correcto encarnando a un personaje de altas aspiraciones pero escaso interés que termina sin explotar los diversos recursos del actor de origen cántabro, Belén Rueda nos demuestra una vez más cierto talento a la hora de encarnar a personajes sufridores y Clara Lago, gracias en este caso a una corta pero interesante interpretación, nos confirma a gritos que el suyo es uno de esos nombres a tener muy en cuenta de cara al futuro de nuestro cine español.

En definitiva, una película prometedora en sus comienzos, que va perdiendo fuerza a lo largo de su metraje y un desenlace que no sólo nos deja fríos sino que también nos confirma (una vez más) que para cerrar una thriller fantástico al más puro estilo Amenábar o Shyamalan (el de sus mejores tiempos, claro) hay que tener el talento de estos. Y eso, lamentablemente, no está al alcance de todo el mundo.

Místico
20/03/2010

17 marzo, 2010

"Shutter Island": El brillante delirio de Martin Scorsese

Desgraciadamente son cada vez menos las ocasiones en las que uno sale realmente satisfecho de la proyección de una película. Más contadas aún aquellas en las que un título te deja inquieto, te hace reflexionar sobre buena parte de lo que has visto o elaborar un sinfín de teorías en torno a su propio metraje. Martin Scorsese ha logrado con "Shutter Island" mucho de todo esto. Y lo ha conseguido gracias a una cinta exquisitamente tratada e inteligentemente construída, donde giros argumentales, dobles lecturas, flasbacks y un interesante final abierto se convierten en la piedra angular sobre la que se levanta toda la historia. Y es que hablar de "Shutter Island" es hacerlo de una inteligente construcción donde la ambientación, los personajes y el propio guión terminan conformando una inmensa tela de araña en la que el espectador está condenado a caer en innumerables ocasiones.

En "Shutter Island" nada es lo que parece. Y esa sensación la tenemos casi en el momento de cruzar sus puertas por vez primera. Una institución en la que resulta difícil mantener la cordura, tan difícil como distinguir aquello que es real de lo que simplemente no lo es. Entrar en "Shutter Island" es convertirse en un paciente más, es inundarse de delirios y paranoias que no hacen más que oscurecer nuestro ansia de ver la luz. Un logrado resultado que sólo se consigue cuando el que está detrás de la cámara lleva un apellido como Scorsese, cuando sabe respaldarse de unos buenos actores pero, muy especialmente, cuando la base sobre la que se levanta la cinta (la novela de Dennis Lehane) posee la fuerza de la misma.

Es posible que sobren algunos momentos, vease el excesivo uso que en ocasiones hace de las alucinaciones de un correctísimo Leonardo DiCaprio, así como también la recurrente utilización de algunos tópicos del cine de género (isla incomunicada o lluvia interminable), pero cierto también es que el clima conseguido en toda la película resulta tan brillante que estos abusos pasarían a formar parte de lo ciertamente "perdonable".

Un título que respira aire de clásico y que engrandece la filmografía de un Martin Scorsese no demasiado experimentado en este género, pero que aprueba con sobresaliente su incursión en el mismo. Absolutamente recomendable desde cualquier punto de vista.

Místico
17/03/2010

10 febrero, 2010

"Up in the air": Pretensiones de altos vuelos

Son muchos los puntos a favor que a priori podría presentar esta película. En primer lugar, el interés actual del tema del que trata: los despidos laborales. No menos importantes serían sus seis nominaciones a los Oscar y, por si esto fuese poco, el contar entre sus filas con el incombustible George Clooney, que año tras año se confirma como uno de los actores más deseados y rentables de toda industria del cine...

Sin embargo, y pese a todo estos méritos, "Up in the air" campa a sus anchas en el terreno de lo "correcto" pero en absoluto de lo "brillante". Y es posible que uno de los principales motivos de esto último sean las altas aspiraciones argumentales que parece presentar toda la cinta. Unas pretensiones que sólo consiguen que el título vague a la deriva de lo propiamente narrativo, perdida en un oleaje de sentimientos y reflexiones que fácilmente se entienden pero difícilmente se somatizan. Y es que son muchas las reflexiones que Jason Reitman pretende que saquemos de esta película, tantas que en ocasiones parece perder el rumbo de aquello que nos está contando. Una divagación narrativa difícilmente perdonable cuando hablamos de una cinta como ésta, cuyo valor argumental resulta sin duda incuestionable.

Algunos de sus momentos se antojan realmente valiosos, así como valiosas resultan también las interpretaciones del trío protagonista, absolutos responsables de que la cinta no termine desfalleciendo. El tono de comedia ligera con el que se nos presenta este título, que profundiza a pesar de ello en temas ciertamente complejos, se convierte a la postre en otro de sus grandes aciertos. Y es que "Up in the air" puede hablarnos de desempleo, de la soledad aceptada y defendida por el ser humano aún cuando en el fondo no se esté de acuerdo con ella, de las recurrentes espinas de las que algunos se rodean con el fin de evitar que salga a la luz un mero ápice de vulnerabilidad, de la enorme dependencia que los seres humanos desarrollan hacia sus iguales (por mucho que en ocasiones no quiera reconocerse), de la doble moral, de la mentira.... que si todo ello se hace con una sonrisa, el público siempre terminará agradeciéndolo.

Místico
09/02/2010